Seleccionar página

Científicos españoles crean embriones con mezcla de mono y humano

Publicada: 2021-04-16 20:29:46
Los resultados pueden ayudar a 'fabricar' órganos para trasplantes y estudiar el cáncer y el envejecimiento. Un equipo internacional de investigadores, liderado por el español Juan Carlos Izpisua, del Instituto Salk de Estados Unidos, ha generado en laboratorio embriones híbridos de humano y macaco...

El organismo quimérico se desarrolló durante 19 días, un período significativo. Los resultados, publicados en la revista ‘Cell’, suponen un importante avance en la comprensión de los inicios de la vida, en el estudio del envejecimiento y de enfermedades graves como el cáncer y, sobre todo, en la posibilidad de ‘fabricar’ en otras especies órganos humanos para acabar con las listas de espera de trasplantes.

Las quimeras hacen referencia al monstruo mitológico que se representa con cabeza de león, cuerpo de cabra y cola de dragón. Las hechas entre mamíferos se conocen desde la década de los 70, pero el avance que hizo posible el trabajo actual se produjo el año pasado, cuando el equipo de Izpisua y Weizhi Ji, de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Kunming en Yunnan, China -también colaborador de este estudio- generó una tecnología que permitió que embriones de monos crecieran fuera del cuerpo de la madre durante unas tres semanas.

Células madre

En esta ocasión, los investigadores insertaron 25 células madre pluripotentes humanas (células que son capaces de convertirse en todos los tipos de células del cuerpo) en embriones de mono creados en laboratorio seis días antes. Las células fueron etiquetadas con una proteína fluorescente para poder seguir su desarrollo. Un día después, fueron detectadas en 132 embriones. Diez días después, todavía se estaban desarrollando 103 de los embriones quiméricos. La supervivencia pronto comenzó a disminuir y para el día 19 solo tres quimeras seguían vivas. Aún así, se integraron mejor que en experimentos previos similares llevados a cabo en cerdos, en los que la contribución humana fue bastante baja. Para identificar las vías de comunicación molecular entre las dos especies, los científicos analizaron el transcriptoma de la quimera generada, es decir, una lectura de qué genes y moléculas estaban activos.

El equipo deja claro que no pretende utilizar las quimeras de humano-macacos para la generación de órganos destinados al trasplante. El motivo es que al ser dos especies mucho más cercanas entre sí, estos híbridos resultan muy útiles para conocer mejor cómo se integran las células humanas. Izpisua lo compara con dos personas que tratan de entenderse en idiomas diferentes: entre células humanas y de cerdo la comunicación sería similar al chino y al español. Entre células humanas y de macacos, sería como el español y el italiano. Al mejorar la ‘traducción’, los investigadores podrían incrementar la integración de las células humanas en huéspedes como los cerdos, más adecuados para las granjas de órganos humanos a la carta por razones éticas, sociales y económicas, entre otras.

Consideraciones éticas

Según el biólogo español, estas quimeras son «realmente muy útiles para hacer avanzar la investigación biomédica». En el futuro, además de generar células, tejidos u órganos humanos, también podrían servir para estudiar cómo surgen algunas enfermedades como el cáncer o cómo se produce el envejecimiento. «No sabemos si todos los órganos envejecen al mismo ritmo, o si tal vez uno impulsa el de los demás. Podríamos hacer crecer el órgano de una rata común en una especie de vida más larga, como la rata topo desnuda, e investigar qué órganos pueden ser clave para el envejecimiento», señala el científico.

Un híbrido de humano y mono puede parecer inquietante, pero el equipo afirma que consultó con todos los organismos reguladores correspondientes y con expertos en bioética independientes para asegurarse de que el trabajo cumple con todas las normas éticas y legales vigentes. «La forma de llevar a cabo estos estudios, con el máximo rigor en las consideraciones éticas, es tan importante como los resultados obtenidos», asegura Izpisua.

El catedrático César Nombela cree que ha sorteado algunas reservas éticas al emplear células madre humanas reprogramadas y no embrionarias para introducirlas en embriones de macaco. «Ello despeja algunas reservas éticas. No obstante, el mero hecho de generar embriones quiméricos macaco-humano puede abrir la puerta a iniciativas inaceptables de proceder con el desarrollo de estas estructuras en un contexto de falta de regulación. Por otro lado no está nada claro que esta sea la estrategia mejor para generar materiales para trasplante», asegura el experto.

Fuente: abc

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *