Se trata de unos fósiles de alga roja con 1.600 millones de antigüedad que podrían atrasar el origen de la vida compleja en nuestro planeta.
Un nuevo descubrimiento puede trastocar la cronología de la vida en la Tierra, tal y como se conocía hasta ahora. Se trata de diminutos fósiles, unos con forma de filamento y otros similares a protuberancias carnosas, que, según los científicos del Museo Sueco de Historia Natural autores del hallazgo, se asemejan a las algas rojas (del filo Rhodophyta). Los manojos de hilillos que se aprecian en sus estructuras interiores recuerdan, efectivamente, a las formas de vida marina actuales.