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LA CONMOVEDORA HISTORIA QUE IMPULSÓ A CIRO A AYUDAR CONTRA EL CORONAVIRUS

Publicada: 2020-05-20 12:27:11
Su papá fue médico e investigador. El cantante lo recordó en un vivo de Instagram junto a su doctor personal, que convocó a pacientes recuperados del COVID-19 a donar plasma. Antes, hace ya tiempo, el papá de Ciro era un médico endocrinólogo que buscaba en los tubos de ensayo curas contra el cáncer.

Era investigador del Instituto de Oncología Ángel Roffo y cuando veía a un paciente necesitado, lo mandaba al hospital público en vez de a su consultorio privado.

La esposa le decía, un poco en broma, un poco en serio, que ella tenía que ir a la carnicería así que mejor si el ingreso mejoraba. Pero el doctor Martínez prefería curar a recaudar.

Muy despacito, dejó su sueño de tocar el saxo como Charlie Parker y se dedicó a su carrera con vocación plena, a veces en compañía de Andrecito, su hijo, nacido en el verano de 1968, que corría por los pasillos del hospital. Fue el doctor el que le regaló a Ciro su primera armónica

El doctor Martínez, papá de Ciro, fue investigador y buscó curas para el cáncer y el mal de Chagas.

Tan solo, el doctor Martínez no encontró lo que buscaba, sus pacientes se morían y una sensación de frustración lo llevó a automedicarse y a caer en depresión. Andrés Ciro Martínez iba a visitarlo al Hospital de Emergencias Psiquiátricas Alvear, cuyos jardines a la avenida Warnes se iban metiendo en canciones. Lo acompañó hasta que el músico cumplió 28 años y el doctor, idealista al fin, murió de un edema pulmonar.

Antes y después, Ciro recogió esa pasión por ayudar y sintió respeto por la profesión médica. Y fue el jueves a la noche cuando vio la forma de dar una mano en la lucha contra la pandemia de coronavirus: tomó la guitarra, cantó dos canciones en un vivo de Instagram y cuando los seguidores fueron más de mil, se conectó con su médico clínico, Claudio Yaryour, jefe de la División Urgencias del Hospital de Clínicas y juntos convocaron a los pacientes recuperados de COVID-19 a donar plasma para el estudio clínico que busca alivios para otros infectados.

“Estamos implementando, en conjunto con el CONICET y la Facultad de Medicina de la UBA, un tratamiento que está basado en administrar a enfermos graves el plasma o suero de los pacientes que ya tuvieron la enfermedad y se recuperaron. Es decir, si uno tuvo enfermedad por COVID-19desarrolló defensas contra ese virus y tiene la posibilidad, a través de la donación de parte de su sangre, llamada plasma, de que esas defensas puedan ser administradas a otra persona, a la que ayuda mucho en su recuperación”, se explayó el doctor Yaryour, emergentólogo de 51 años que lleva 28 en el servicio público. 

Ciro entusiasmó la propuesta: “¿Y entonces que es lo que puntualmente necesitás? ¿Que el tipo que se recuperó vaya a donar sangre?”.

Y su médico, guitarrista amateur, captó el tono en el aire: “Sí, al Hospital de Clínicas, donde tenemos un sitio especialmente preparado, con todos los cuidados, para quienes tengan a bien llevar adelante esta acción de ayuda hacia los demás. Hay especialistas en Hemoterapia que sacan parte de la sangre, la pasan por una máquina que separa los anticuerpos y una parte líquida que se llama plasma y devuelve los glóbulos a la persona que donó, o sea que sólo se saca lo que se necesita”.

Sin reparar que el sexto álbum de Los Piojos se llama justamente “Máquina de sangre”, Ciro quiso que sus fans supieran más de esa explicación científica. Entonces preguntó: “O sea, ¿le sacan sangre y se la vuelven a poner?”.

“Claro -respondió Yaryour-, la sangre tiene varios componentes, ¿viste? Tiene una parte que es líquida, en la cual hay proteínas que se llaman anticuerpos o defensas; y otra parte que son células, que son glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. La máquina tiene capacidad para separarlas, para que nos podamos guardar los anticuerpos en recipientes especiales y devolver todas las otras células, que son necesarias para el donante y no para el receptor, o sea el enfermo en curso de coronavirus”.

El doctor Martínez probaba remedios contra tumores y contra el mal de Chagas, “a veces en tensión con laboratorios que le pedían investigar enfermedades de los Estados Unidos más que de acá”.

El cantante le hizo un primer homenaje con la canción “Muy despacito”, cuya letra dice: “Jardines de calma feroz, un sol de infinita paciencia/ Los locos cantan la canción y aplauden/ Se acercan de a uno, de a dos, se va formando la ronda/ Una enfermera tetona imita a una estrella de rock/ Se ríen y del paredón el eco aplaude contento/ El viejo dice que está bien, vamos adentro”. Ahora completó el agradecimiento y, quizás por transmisión genética, se puso a colaborar en la lucha contra el coronavirus.

Fin del recital. Pero la audiencia arde. Vuelve a salir Ciro por Instagram. Qué placer verlo otra vez. Suelta entonces una propuesta clara: “Ojalá que cuando salgamos de esta pandemia la sociedad exija que los médicos de los hospitales ganen mejor, que la salud esté más atendida, quizás recortando los sueldos de los políticos y los gastos del Congreso, con tantos asesores y tantos viáticos”.

Fuente: conbienestar

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