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Artemis II: Orion se acerca al punto de no retorno y se prepara para una maniobra clave en su viaje a la Luna


Publicada: 2026-04-02 09:00:06

El próximo encendido determinará si la nave puede abandonar la órbita terrestre y entrar en una trayectoria de casi 400.000 kilómetros al entorno lunar.
Después de completar un despegue exitoso, solucionar un problema con el inodoro de la nave y completar el punto más lejano de la órbita terrestre, la misión Artemis II entró en una etapa decisiva.

La tripulación, ya en control manual del vehículo espacial Orion, ajustó su trayectoria alrededor de la Tierra y ahora toda la atención está puesta en el próximo encendido, el que deberá impulsar a la nave fuera del entorno terrestre y encaminarla hacia la Luna.

Ese paso, conocido como inyección translunar, será el momento más importante de esta fase de la misión. Si recibe la autorización final del equipo de gestión, Orion encenderá su motor principal durante casi seis minutos para ganar la velocidad necesaria y salir de la órbita terrestre.

Así se ve la Tierra desde la nave Orion. (Foto: NASA)
Así se ve la Tierra desde la nave Orion. (Foto: NASA)
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A partir de ahí, el viaje cambiará por completo de escala y la misión se acercará a un punto de no retorno: dejar atrás una órbita desde la que todavía podría regresar rápidamente a la Tierra, para pasar a una trayectoria de casi 400.000 kilómetros hacia el entorno lunar.

El primer encendido

Antes de llegar a ese punto, la misión completó un encendido de 43 segundos que permitió elevar el punto más bajo de la órbita y dejar a la nave en una posición más estable y alineada con el recorrido previsto.

La tripulación, después de dormir por primera vez desde el despegue, fue despertada desde el centro de control en la Tierra para seguir de cerca esa maniobra. Una vez terminada la operación, volvió a su período de descanso mientras los equipos de NASA comenzaron a revisar el estado general de los sistemas.

La maniobra que sacará a Orion de la órbita terrestre

Hasta ahora, Artemis II sigue dentro de la órbita terrestre. Todo lo que ocurrió desde el despegue formó parte de una secuencia inicial de chequeos, ajustes y validaciones pensada para confirmar que la nave está lista para avanzar.

La próxima maniobra será la que marque la verdadera transición del vuelo. La inyección translunar, o TLI por sus siglas en inglés, consiste en un encendido prolongado del motor del módulo de servicio que acelerará a Orion hasta ponerla en trayectoria hacia la Luna.

Según lo previsto por la misión, ese encendido durará 5 minutos y 51 segundos. Será además el último gran encendido de motores de todo el vuelo. Su función no es solo sacar a la nave de la órbita terrestre, sino también colocarla en una trayectoria de retorno libre, un recorrido que le permitirá rodear la cara oculta de la Luna y regresar después hacia la Tierra.

La tripulación espera la decisión clave del control de misión

Antes de autorizar el encendido, el equipo de gestión de la misión tiene que revisar en detalle los datos de Orion. La evaluación incluye el desempeño del motor, los sistemas de navegación, la orientación de la nave y el comportamiento general de los equipos a bordo.

La razón es simple: hasta antes de la TLI, la tripulación permanece en una órbita desde la que podría regresar a la Tierra en pocas horas si surgiera un inconveniente. Después de ese encendido, la misión pasa a ser un viaje de casi 400.000 kilómetros, sin posibilidad de una vuelta rápida.

Por eso, la revisión previa tiene un peso central dentro del cronograma. Si Orion no es considerada lista, Artemis II no avanzará más allá de la órbita terrestre. Si recibe la aprobación, en cambio, la misión dará el paso que ningún vuelo tripulado realiza desde 1972: salir del entorno inmediato de la Tierra y volver a poner astronautas en camino hacia la Luna.

Fuente: TnTecno