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Científicos descubrieron en la Antártida una formación desconocida que no aparece en mapas
Publicada: 2026-04-13 09:00:36
Ubicada en una zona de peligro, una expedición detectó una anomalía que sobresale del nivel del mar y mide aproximadamente 130 metros de largo por 50 de ancho.
Una misión científica en la Antártida identificó una estructura que no figuraba en los mapas marítimos internacionales. El descubrimiento se produjo durante una expedición del buque de investigación Polarstern en el mar de Weddell, cuando un equipo de científicos detectó lo que inicialmente parecía un iceberg, pero terminó siendo una masa rocosa.
La formación, que sobresale unos 16 metros sobre el nivel del mar y tiene dimensiones aproximadas de 130 metros de largo por 50 de ancho, no había sido documentada con precisión hasta ahora.
Su existencia explica por qué esa área aparecía en cartas náuticas como una “zona de peligro”, aunque sin detalles sobre el motivo.
Misterio en la Antártida. (Imagen: ChatGPT)
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El geofísico Simon Dreutter, integrante del equipo, explicó que la señalización en los mapas generaba dudas desde hace tiempo. La falta de información concreta sobre el origen del riesgo motivó la investigación que terminó con el descubrimiento.
Una anomalía que no coincidía con un iceberg
El hallazgo ocurrió de manera inesperada. Desde el puente del barco, los investigadores observaron una estructura que no se comportaba como un iceberg típico. A diferencia de estas formaciones, su apariencia y estabilidad sugerían otra composición.
Ante esa anomalía, el equipo decidió acercarse con precaución. A medida que reducían la distancia, confirmaron que se trataba de roca sólida y no de hielo. Esa verificación transformó una observación rutinaria en un descubrimiento geográfico.
Para estudiar la estructura, los científicos utilizaron sonar multihaz, una tecnología capaz de generar modelos tridimensionales del fondo marino. También emplearon drones y técnicas de fotogrametría para mapear su superficie con precisión.
El deshielo, una posible clave del descubrimiento
Aunque todavía no hay una conclusión definitiva, los investigadores consideran que la reducción del hielo marino en la región podría haber facilitado la detección de esta formación. En los últimos años, la zona experimentó cambios en la extensión y densidad del hielo, lo que habría dejado expuestas áreas antes cubiertas.
Este contexto no solo ayuda a explicar por qué la estructura no había sido observada con anterioridad, sino que también refuerza el papel del monitoreo científico en regiones remotas.
El descubrimiento permitirá actualizar las bases de datos geográficas y mejorar la seguridad de navegación en el área. Además, aporta nueva información sobre la dinámica del entorno antártico, donde todavía existen zonas poco exploradas incluso en la era de los satélites.