Cada 8 de agosto se celebra el Día Internacional del Gato, una fecha que busca promover el bienestar y el cuidado de estos animales. Y aunque muchas veces se piensa que un gato que vive exclusivamente dentro de casa está protegido de la mayoría de las amenazas, los especialistas advierten que no necesariamente es así.
Pulgas, ácaros, parásitos intestinales e incluso el llamado gusano del corazón pueden afectar también a los gatos de interior. Algunos de estos parásitos pueden ingresar al hogar transportados en la ropa o el calzado, a través de otros animales o por medio de mosquitos.
“Muchos tutores creen que si su gato no sale al exterior no necesita protección antiparasitaria. Sin embargo, distintos parásitos pueden ingresar al hogar transportados en la ropa, el calzado, otros animales o a través de mosquitos, por lo que el riesgo existe incluso para los gatos de interior”, explica Walter Comas, médico veterinario y director de la Unidad de Negocios de Animales de Compañía de MSD Salud Animal Argentina.

Entre los parásitos externos más frecuentes se encuentran las pulgas. Además de provocar picazón, irritación y dermatitis alérgica, pueden transmitir otros parásitos, como la tenia (Dipylidium caninum), cuando el gato ingiere una pulga durante su acicalamiento.
El problema puede comenzar incluso antes de que el tutor detecte una pulga sobre el animal: huevos, larvas y pupas pueden permanecer en alfombras, sillones, camas y otros espacios del hogar.
Los ácaros del oído también pueden afectar a los gatos y provocar inflamación, secreciones oscuras y un intenso malestar. Su transmisión ocurre principalmente por contacto entre animales.
En cuanto a los parásitos internos, los gusanos intestinales, como los nematodos y anquilostomas, pueden afectar el sistema digestivo y no siempre generan síntomas evidentes.
Otro riesgo es la dirofilariosis, conocida como enfermedad del gusano del corazón. Es causada por Dirofilaria immitis y se transmite a través de la picadura de mosquitos. Por eso, el hecho de que un gato no salga de casa no elimina por completo la posibilidad de exposición.
La prevención también es importante en los gatos de interior
Los especialistas recomiendan que la estrategia antiparasitaria se adapte a las características de cada animal y a su nivel de exposición. La edad, el ambiente en el que vive y el contacto con otros animales son algunos de los factores que deben ser considerados junto con el médico veterinario.
Entre las principales recomendaciones se encuentran:
– Mantener un esquema regular de prevención frente a parásitos internos y externos.
– Consultar con el veterinario qué alternativa y frecuencia de aplicación son adecuadas para cada gato.
– Mantener limpios los ambientes donde el animal descansa y controlar, en la medida de lo posible, la presencia de mosquitos.
– Realizar controles veterinarios periódicos.
– Evitar la automedicación.
“El mayor desafío no suele ser iniciar la prevención, sino sostenerla en el tiempo. Hoy contamos con alternativas que permiten simplificar ese cuidado y favorecer una protección continua frente a múltiples parásitos”, señala Comas.
Actualmente existen tratamientos de aplicación tópica que pueden brindar protección frente a distintos parásitos durante períodos prolongados, incluso de hasta tres meses con una sola aplicación, según el producto y la indicación veterinaria.
En este Día Internacional del Gato, la recomendación de los especialistas es no confundir una vida exclusivamente dentro del hogar con una ausencia total de riesgos. La prevención antiparasitaria, adaptada a las necesidades de cada animal y acompañada por controles veterinarios, sigue siendo una herramienta fundamental para cuidar la salud y el bienestar de los gatos.