Las cámaras CEAP, CETUBA, CTPBA y CEUTUPBA, que representan a empresas de transporte público automotor de pasajeros de jurisdicción nacional, advirtieron sobre una situación económica y financiera que calificaron como crítica.
Según expresaron en un comunicado conjunto, el escenario actual pone en riesgo la continuidad y regularidad de los servicios si no se adoptan medidas para recomponer los ingresos del sector.
Las entidades señalaron que, pese a las reuniones mantenidas con autoridades nacionales, todavía no se definieron mecanismos concretos para actualizar la estructura de costos ni compensar el desfasaje entre los gastos reales de las empresas y los ingresos reconocidos.
Un desfasaje de $40.000 millones en la recaudación proyectada
Entre los principales reclamos, las cámaras mencionaron un error en la proyección de la recaudación correspondiente al período comprendido entre junio y octubre. De acuerdo con el comunicado, la estimación habría sobreestimado en $40.000 millones los ingresos previstos, generando un perjuicio económico que, según las entidades, todavía no fue compensado.

A ese punto se suman reclamos por otros costos que, según los empresarios, no estarían siendo reconocidos de manera suficiente, entre ellos la adquisición de unidades, gastos de gerenciamiento y otros componentes necesarios para mantener la prestación.
También cuestionaron los índices de operatividad que penalizan a las compañías por la antigüedad de las unidades, al sostener que las actuales condiciones económicas dificultan la renovación de las flotas.
Aguinaldos, paritarias y costos de operación
Las cámaras indicaron que la situación se vuelve más compleja ante la proximidad del pago de aguinaldos, nuevas negociaciones paritarias y el aumento de los costos de explotación. En ese contexto, remarcaron que aún no existen definiciones claras sobre la política tarifaria ni sobre nuevas compensaciones para el sector.
Según afirmaron, las empresas vienen absorbiendo parte de la diferencia entre sus costos y los ingresos reconocidos, pero aseguran que esa situación ya no puede sostenerse. “Las empresas han hecho esfuerzos para sostener los servicios, pero resulta imposible continuar absorbiendo el creciente desequilibrio entre costos reales e ingresos reconocidos”, señalaron en el documento.
Advierten que podrían restringir los servicios
El punto más fuerte del comunicado es la advertencia sobre una posible reducción progresiva de la prestación. Las entidades afirmaron que, si no obtienen respuestas urgentes, las compañías podrían comenzar a administrar los recursos disponibles y restringir servicios con el objetivo de evitar una paralización total del sistema. También reconocieron que una medida de este tipo tendría consecuencias directas sobre los pasajeros.
“Somos conscientes de las dificultades que esta situación ocasionará a los millones de pasajeros que diariamente utilizan el transporte público”, expresaron las cámaras, que pidieron disculpas anticipadamente por los inconvenientes que pudieran generarse.
El planteo empresarial vuelve a colocar en el centro de la discusión el esquema de financiamiento del transporte público y la relación entre tarifas, compensaciones y costos reales de operación.
Las cámaras reclamaron una estructura de costos que consideren realista, recursos suficientes y reglas previsibles, y reiteraron su disposición a continuar el diálogo con las autoridades para evitar que la situación derive en una reducción de los servicios.