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21 de octubre, Día Mundial del Ahorro de Energía: hábitos simples para consumir menos en casa


Publicada: 2026-10-21 08:00:19

Apagar luces que no se usan, aprovechar la iluminación natural, regular el aire acondicionado y prestar atención al consumo de los electrodomésticos son algunas medidas sencillas que ayudan a reducir el gasto energético cotidiano.

Cada 21 de octubre se conmemora el Día Mundial del Ahorro de Energía, una fecha que busca promover un uso más eficiente de los recursos y revisar hábitos cotidianos que muchas veces aumentan el consumo sin que lo notemos. En la Argentina, el ENRE reconoce esta efeméride y la utiliza para difundir recomendaciones de uso responsable de la electricidad.

Más allá de grandes cambios tecnológicos, una parte del ahorro puede empezar por acciones simples dentro del hogar: usar la energía solo cuando es necesaria y evitar consumos innecesarios.

Iluminación y electrodomésticos: dónde se puede empezar a ahorrar

Una de las medidas más sencillas es aprovechar al máximo la luz natural y apagar las lámparas de ambientes que no están siendo utilizados.

También puede ayudar reemplazar progresivamente las lámparas antiguas por tecnología LED, que requiere menos energía para producir la misma cantidad de luz.

Con los electrodomésticos, el hábito también hace diferencia. Evitar dejar televisores, computadoras y otros equipos encendidos cuando nadie los utiliza, además de elegir aparatos eficientes cuando llega el momento de renovarlos, puede reducir el consumo.

El ENRE recomienda revisar cómo se utiliza cada equipo en el hogar y prestar especial atención a aquellos que permanecen encendidos durante muchas horas.

Aire acondicionado y heladera: dos equipos para mirar de cerca

Con la llegada de los días más cálidos, el aire acondicionado puede convertirse en uno de los grandes protagonistas del consumo eléctrico.

Mantener puertas y ventanas cerradas mientras funciona, evitar temperaturas excesivamente bajas y apagarlo cuando el ambiente ya no se utiliza permite hacer un uso más eficiente.

La heladera, por su parte, funciona las 24 horas. Algunas medidas sencillas pueden ayudar a que no trabaje de más: no introducir alimentos todavía calientes, evitar abrir la puerta innecesariamente y controlar que los burletes cierren correctamente.

Las recomendaciones oficiales también remarcan que los pequeños cambios sostenidos en el tiempo pueden generar una diferencia mayor que acciones aisladas realizadas solamente durante una jornada.

Ahorrar energía no significa dejar de usarla

El objetivo de la eficiencia energética no es prescindir de la electricidad ni resignar comodidad, sino obtener el mismo resultado utilizando menos energía.

Eso puede traducirse en apagar lo que no se necesita, mantener correctamente los equipos, elegir tecnologías más eficientes y modificar hábitos que generan consumo sin aportar un beneficio real.