De la sesión presencial al seguimiento continuo
“El tratamiento se limitaba a los 45 minutos de la sesión presencial; hoy, la tecnología permite que la rehabilitación ‘salga’ del consultorio”, explicó Diego Rivas, fundador de Reku y uno de los kinesiólogos deportivos más reconocidos de la Argentina.
(Foto: Diego Rivas)
Además de la precisión, uno de los mayores impactos de este modelo es su capacidad para ampliar el acceso a la rehabilitación.
.Durante años, la rehabilitación estuvo limitada a los minutos que duraba cada consulta, este modelo empieza a cambiar con la incorporación de nuevas herramientas digitales. (Foto: Diego Rivas)
Durante años, la rehabilitación estuvo limitada a los minutos que duraba cada consulta, este modelo empieza a cambiar con la incorporación de nuevas herramientas digitales.
En este sentido, la inteligencia artificial cumple un rol central: “Actúa como un ‘ojo clínico’ constante, recolectando datos biomecánicos objetivos que antes eran invisibles o dependían de la percepción subjetiva del profesional”.
Esto permite transformar la rehabilitación en un proceso continuo, donde cada movimiento del paciente puede ser monitoreado y evaluado en tiempo real.
Cómo funciona la corrección en tiempo real
Uno de los avances más relevantes es la posibilidad de corregir ejercicios de forma instantánea desde el hogar. Esto se logra a través de sistemas de visión artificial que utilizan la cámara del celular o la computadora como sensor.
El proceso se basa en cuatro etapas:
- Captura de los puntos articulares del cuerpo
- Creación de un “esqueleto digital” sobre la imagen
- Comparación con patrones ideales de movimiento
- Feedback inmediato ante errores o compensaciones
En palabras de Rivas, “es, en la práctica, un kinesiólogo digital disponible en el hogar a cualquier hora”.
Este tipo de tecnología no solo mejora la ejecución de los ejercicios, sino que también permite obtener métricas precisas como ángulos, velocidad y progreso, con un nivel de detalle superior al de la observación tradicional.
Más acceso, adherencia y un nuevo rol profesional
“El objetivo es que ningún paciente deba renunciar a una rehabilitación de calidad por motivos geográficos”, señaló Rivas, destacando que este sistema permite supervisar tratamientos en cualquier punto del país.
Además de la precisión, uno de los mayores impactos de este modelo es su capacidad para ampliar el acceso a la rehabilitación.
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(Foto: Diego Rivas).
Entre sus principales beneficios se destacan:
- Mayor accesibilidad para pacientes alejados de centros de salud
- Seguimiento constante y personalizado
- Mayor adherencia gracias a la gamificación y el monitoreo
- Optimización del tiempo del profesional
En cuanto al rol del kinesiólogo, también evoluciona. “Pasamos de ser ejecutores de técnicas a arquitectos de programas y analistas de datos”, explicó.
Sin embargo, la tecnología no reemplaza al profesional. Existen limitaciones, como la imposibilidad de aplicar terapia manual o detectar ciertas señales clínicas de forma presencial. Por eso, el criterio humano sigue siendo central en la toma de decisiones.
Un futuro más preciso y personalizado
El desarrollo de estas herramientas apunta a una medicina cada vez más basada en datos. Según Rivas, el futuro de la kinesiología estará marcado por la capacidad de anticiparse a los problemas.
“Caminamos hacia una kinesiología predictiva”, afirmó y explicó que el análisis de grandes volúmenes de información permitirá identificar riesgos de recaída y diseñar tratamientos cada vez más personalizados.
En este contexto, la combinación entre inteligencia artificial y criterio clínico no solo mejora la eficacia de la rehabilitación, sino que también redefine la forma en la que se accede y se entiende el cuidado de la salud.
Fuente: ConBienestar