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28 de septiembre, Día Mundial contra la Rabia: por qué la vacunación y la consulta rápida pueden salvar vidas


Publicada: 2026-09-28 10:31:56

Es una enfermedad viral que afecta el sistema nervioso y puede transmitirse a las personas a través de la saliva de animales infectados.

Cada 28 de septiembre se conmemora el Día Mundial contra la Rabia, una fecha que busca reforzar la prevención de una enfermedad que sigue presente en distintas regiones del mundo. La rabia es una infección viral que afecta el sistema nervioso central y se transmite principalmente por la saliva de animales infectados, generalmente a través de mordeduras o arañazos. Los perros siguen siendo una de las principales fuentes de transmisión a personas en los países donde la enfermedad continúa circulando. Una de sus características más importantes es que puede prevenirse casi por completo si se actúa a tiempo, antes de que aparezcan los síntomas.

Qué hacer ante una mordedura o una posible exposición

Frente a una mordedura, arañazo o contacto de saliva con una herida o mucosa, la primera medida es lavar inmediatamente la zona con abundante agua y jabón durante varios minutos. Después, es importante consultar lo antes posible en un centro de salud para evaluar el riesgo de exposición y determinar si corresponde iniciar la profilaxis posexposición, que puede incluir vacunación antirrábica y, en determinadas situaciones, inmunoglobulina específica.

El tratamiento debe iniciarse antes de que comiencen los síntomas, porque una vez que la enfermedad clínica se manifiesta, la evolución suele ser fatal. Por eso, no conviene esperar a observar cambios en el animal ni minimizar una mordedura aunque la herida parezca pequeña.

Vacunar a perros y gatos es una de las principales medidas de prevención

La vacunación de los animales domésticos es una herramienta central para controlar la rabia. Mantener al día la vacuna antirrábica de perros y gatos ayuda a reducir el riesgo de transmisión tanto entre animales como hacia las personas.

También es importante evitar el contacto con animales silvestres, especialmente si presentan comportamientos inusuales, desorientación, agresividad o pérdida del temor habitual a las personas.

En zonas donde circula el virus, la vigilancia veterinaria, las campañas de vacunación y el control epidemiológico son fundamentales para cortar las cadenas de transmisión.

Por qué la rabia sigue siendo un problema de salud pública

Aunque existen herramientas eficaces para prevenirla, la rabia continúa causando muertes evitables en distintas partes del mundo. La Organización Mundial de la Salud señala que la mayoría de los casos humanos ocurre después de una exposición a perros infectados y que los niños son uno de los grupos más afectados.

El principal desafío es garantizar el acceso rápido a la atención, a las vacunas y a las medidas de prevención en las comunidades donde la enfermedad sigue circulando.

Por eso, la estrategia para reducir los casos combina vacunación animal, educación, vigilancia epidemiológica y tratamiento inmediato después de una exposición.

La rabia es una enfermedad grave, pero también una de las infecciones zoonóticas que mejor pueden prevenirse cuando se actúa a tiempo.