La Nueva Metropol quedó en el centro de una controversia que combina subsidios, registros de recorridos, denuncias cruzadas e investigaciones judiciales.El eje está puesto en presuntas irregularidades vinculadas con la asignación de secciones de viaje y en el eventual impacto que esas diferencias podrían haber tenido sobre los recursos públicos destinados al transporte. A fines de 2025, funcionarios de la Secretaría de Transporte comunicaron a empresarios del sector la existencia de presuntas irregularidades atribuidas a responsables de La Nueva Metropol. El planteo apuntaba a que se habrían registrado viajes correspondientes a recorridos más extensos, algo que podía repercutir directamente en el cálculo de los subsidios. Frente a esa situación, las cámaras empresarias CTPBA, CETUBA, CEAP y CETUPBA solicitaron que el caso fuera investigado.
Informes oficiales y una investigación sobre cómo se calcularon los recorridos
La denuncia dio lugar a una investigación judicial en la que se reunió documentación proveniente de distintos organismos vinculados con el transporte, entre ellos Nación Servicios, la Secretaría de Transporte, el Ministerio de Economía y la CNRT. Esos informes habrían aportado elementos que respaldaban parte de los cuestionamientos planteados inicialmente por las cámaras empresarias. El punto es especialmente sensible porque los subsidios representan una parte importante de los recursos que sostienen el sistema de transporte público. Actualmente, el boleto que paga el pasajero cubre solo una parte del costo del servicio, mientras que otra porción es compensada mediante fondos estatales.
Por eso, cualquier diferencia en los datos utilizados para calcular los recorridos puede tener consecuencias que van mucho más allá de una disputa entre empresas: puede impactar en la forma en que se distribuyen recursos públicos dentro del sistema.
La respuesta de Metropol y dos posiciones enfrentadas
La Nueva Metropol, por su parte, rechazó las acusaciones y presentó una denuncia contra representantes de las cámaras empresarias. La compañía sostuvo que los señalamientos eran falsos y que existía una maniobra destinada a perjudicarla y a impedir que recibiera los subsidios que consideraba correspondientes. De esta manera quedaron planteadas dos posiciones contrapuestas.

Quienes formularon la denuncia original sostienen que existieron diferencias en la información utilizada para determinar los recorridos y que esas inconsistencias podían generar consecuencias económicas. Metropol, en cambio, afirma haber sido víctima de una denuncia falsa destinada a afectar sus intereses.
Será la Justicia la que deberá establecer cuál de esas hipótesis encuentra respaldo en las pruebas incorporadas a las investigaciones.
Los controles sobre los subsidios y una pregunta que alcanza a los usuarios
El caso también vuelve a poner el foco sobre cómo se controla la información utilizada para calcular las compensaciones estatales. Cuando el Estado cubre una parte sustancial del costo del transporte, la precisión de los datos declarados por las empresas resulta determinante. Si esa información fuera incorrecta, el problema no quedaría limitado a una diferencia contable entre compañías: podría afectar tanto la utilización de fondos públicos como la distribución de recursos dentro de un sistema que ya enfrenta restricciones financieras. En medio de esa discusión aparece también el pasajero. El usuario paga una tarifa esperando recibir un determinado servicio y, al mismo tiempo, el Estado utiliza recursos públicos para cubrir otra parte de ese costo.
Por eso, la controversia abre una pregunta central: ¿los subsidios destinados al transporte están llegando a las empresas de acuerdo con los servicios efectivamente prestados y con los parámetros establecidos por el Estado?
La respuesta deberá surgir de la documentación reunida y del avance de las investigaciones judiciales. Mientras tanto, La Nueva Metropol continúa bajo la lupa en una disputa que excede el conflicto entre compañías: cuando se discute el cálculo de subsidios, también están en juego fondos públicos y el funcionamiento de un servicio esencial para millones de usuarios del AMBA.