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26 de agosto, Día Internacional contra el Dengue: por qué prevenir hoy es evitar brotes mañana


Publicada: 2026-08-26 08:00:07

Eliminar criaderos, usar repelente y reconocer los síntomas siguen siendo las principales herramientas para reducir el riesgo, incluso fuera de los meses de mayor circulación.

Cada 26 de agosto se conmemora el Día Internacional contra el Dengue, una jornada destinada a generar conciencia sobre una enfermedad que continúa representando un desafío importante para la salud pública en numerosos países. Organismos sanitarios de distintos países utilizan esta fecha para reforzar las acciones de prevención y control.

El dengue es una infección viral transmitida principalmente por la picadura de mosquitos hembra de la especie Aedes aegypti infectados. Puede afectar a personas de todas las edades y, aunque muchos casos evolucionan favorablemente, algunos pueden desarrollar formas graves.

En 2026, la Organización Panamericana de la Salud informó que hasta la semana epidemiológica 29 se habían registrado más de 1,47 millones de casos sospechosos de dengue en la región de las Américas. La cifra representa una disminución frente al mismo período del año anterior, pero confirma que la enfermedad continúa circulando y requiere vigilancia sostenida.

Por eso, el desafío no es actuar únicamente cuando aumentan los casos. La prevención debe comenzar mucho antes, especialmente porque el mosquito puede reproducirse en pequeñas acumulaciones de agua presentes dentro y alrededor de los hogares.

Eliminar criaderos: la medida más importante

El Aedes aegypti tiene una característica que lo vuelve particularmente cercano a la vida cotidiana: suele reproducirse en recipientes artificiales que contienen agua. Baldes, macetas, bebederos de animales, botellas, neumáticos, canaletas y cualquier recipiente capaz de retener agua pueden convertirse en criaderos.

Por eso, una de las principales medidas de prevención es el descacharrado periódico. No alcanza con fumigar: la reducción de la población de mosquitos también requiere eliminar los lugares donde depositan sus huevos y se desarrollan las larvas.

Entre las medidas recomendadas se encuentran:

  • vaciar y cepillar recipientes que acumulen agua;
  • mantener tapados tanques y depósitos;
  • dar vuelta baldes, botellas y objetos en desuso;
  • limpiar canaletas y desagües;
  • renovar frecuentemente el agua de los bebederos de animales;
  • mantener patios y jardines libres de recipientes donde pueda acumularse agua.

La prevención debe sostenerse incluso cuando la presencia de mosquitos parece menor. Los huevos del Aedes aegyptipueden sobrevivir durante períodos prolongados adheridos a las paredes de los recipientes y luego desarrollarse cuando vuelven a entrar en contacto con agua.

Repelente y protección personal para evitar las picaduras

El uso de repelentes autorizados, siguiendo siempre las indicaciones del envase, continúa siendo una de las herramientas más efectivas. También pueden utilizarse ropa que cubra brazos y piernas, mosquiteros en puertas y ventanas y telas mosquiteras sobre cunas y cochecitos.

En el caso de los chicos, la aplicación del repelente debe realizarse de acuerdo con la edad y con las indicaciones específicas de cada producto.

El mosquito Aedes aegypti suele presentar mayor actividad durante las primeras horas de la mañana y hacia el final de la tarde, aunque puede picar en otros momentos del día.

Prevenir las picaduras adquiere especial importancia cuando hay personas con dengue en una vivienda o en una zona cercana. El mosquito puede adquirir el virus al picar a una persona infectada y luego transmitirlo a otras.

Cuáles son los síntomas y cuándo consultar

El dengue puede provocar fiebre, dolor de cabeza, dolor detrás de los ojos, dolores musculares o articulares, náuseas, vómitos, cansancio y erupciones en la piel. En algunos casos, los síntomas iniciales pueden confundirse con otras infecciones.

También existen señales de alarma que requieren atención médica inmediata, como dolor abdominal intenso y persistente, vómitos reiterados, sangrados, somnolencia o irritabilidad y dificultad respiratoria.

Frente al dengue, cuidar la salud individual también implica cuidar el entorno. Y la herramienta más efectiva continúa siendo la misma: evitar que el mosquito encuentre un lugar donde reproducirse.

FUENTE: TN CONBIENESTAR