Cada 29 de septiembre se conmemora el Día Internacional de Concientización sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, una fecha que busca poner el foco en la cantidad de comida que se pierde a lo largo de la cadena y en las estrategias que permiten recuperar alimentos todavía aptos para consumo.
En ese contexto, La Serenísima informó que, desde la puesta en marcha de su programa de recupero y donación, logró rescatar más de 18.400 toneladas de productos, que fueron destinadas a más de 60 organizaciones sociales y Bancos de Alimentos de la Argentina.
El programa articula el trabajo de distintas áreas de la compañía para identificar productos que todavía pueden consumirse y recuperarlos desde plantas, centros de distribución y góndolas de supermercados aliados antes de que se conviertan en desperdicio.
Más de 18.400 toneladas recuperadas y destinadas a organizaciones
Según los datos difundidos por la empresa, el volumen recuperado desde el inicio del programa equivale a más de 74 millones de desayunos y meriendas. “Trabajamos para que productos aptos para consumo puedan seguir cumpliendo su propósito: aportar nutrición a más personas”, explicó Diego Buranello, director de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad de La Serenísima.
El ejecutivo agregó que detrás de cada alimento existe una cadena que incluye investigación, procesos de calidad, producción y conocimiento, y destacó la importancia de evitar que productos todavía aptos pierdan su valor alimentario.

De acuerdo con la información incluida en el material, en la Argentina se pierden o desperdician alrededor de 16 millones de toneladas de alimentos por año. En ese escenario, los productos recuperados por el programa son canalizados hacia organizaciones sociales y bancos de alimentos. La empresa señala que las donaciones contribuyen actualmente al desayuno y la merienda de más de 500.000 personas.
Qué se puede hacer para evitar que los alimentos terminen en la basura
Además del recupero, la iniciativa incluye acciones orientadas a reducir el desperdicio desde los hábitos cotidianos. Entre ellas aparecen materiales educativos con recomendaciones sobre cómo organizar y almacenar productos estacionales, estrategias para utilizar los alimentos de manera integral y recetas dulces y saladas elaboradas a partir de excedentes.
También se desarrollaron contenidos internos sobre planificación de compras, conservación adecuada y compostaje. Planificar cantidades, ordenar los alimentos según su fecha de consumo y aprovechar ingredientes que normalmente se descartan son algunas de las estrategias incluidas en las acciones de concientización.
El programa también sumó este año talleres prácticos con organizaciones con las que la compañía trabaja habitualmente mediante donaciones, entre ellas comedores municipales de General Rodríguez, sedes de CONIN en Merlo, Del Viso y Escobar, y Akamasoa. Según la empresa, las actividades alcanzaron de manera directa a más de 100 personas.

Recuperar alimentos antes de que se conviertan en desperdicio
El desafío de reducir las pérdidas no pasa únicamente por producir más alimentos, sino también por aprovechar mejor aquellos que ya fueron elaborados y continúan siendo seguros para el consumo.
En ese sentido, el recupero permite intervenir antes de que determinados productos sean descartados por cuestiones logísticas o comerciales, siempre que mantengan las condiciones necesarias para ser consumidos.
La articulación con organizaciones sociales y bancos de alimentos permite, además, conectar ese excedente con personas que pueden aprovecharlo.
La experiencia presentada por La Serenísima pone el foco en esa combinación entre recupero, donación y educación como herramientas para disminuir el desperdicio y extender el aprovechamiento de los alimentos aptos para consumo.