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21 de septiembre, Día Mundial del Alzheimer: cuáles son las primeras señales y por qué no deben confundirse con el envejecimiento


Publicada: 2026-09-21 13:44:42

Los olvidos frecuentes no siempre forman parte del envejecimiento normal. Esta enfermedad es la causa más común de demencia y puede afectar la memoria, el pensamiento, el lenguaje y la capacidad para realizar actividades cotidianas.

Cada 21 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Alzheimer, una fecha impulsada para aumentar la concientización sobre esta enfermedad y otras demencias. En 2026, Alzheimer’s Disease International puso especialmente el foco en la importancia del diagnóstico.

El Alzheimer es la forma más frecuente de demencia y representa entre el 60% y el 70% de los casos, según la Organización Mundial de la Salud. La demencia afecta la memoria, el pensamiento y la capacidad de desenvolverse en la vida diaria, pero no debe considerarse una consecuencia inevitable del envejecimiento.

Olvidos, desorientación y dificultades para resolver tareas cotidianas

También pueden aparecer dificultades para encontrar determinadas palabras, resolver problemas, tomar decisiones o realizar actividades que antes eran habituales. Algunas personas comienzan a repetir preguntas, perder objetos, confundirse en lugares conocidos o tener problemas para organizar tareas cotidianas como cocinar, conducir o manejar dinero.

Estos cambios adquieren mayor importancia cuando son persistentes y empiezan a interferir con la autonomía o la vida diaria.

También pueden observarse modificaciones en el comportamiento, el estado de ánimo o la personalidad. La OMS señala que, en algunos casos, estos cambios pueden incluso presentarse antes que los problemas evidentes de memoria.

Alzheimer no es sinónimo de envejecimiento normal

La edad es el principal factor de riesgo conocido, pero desarrollar demencia no es una consecuencia obligatoria de envejecer.

Por eso, olvidar ocasionalmente dónde se dejó un objeto no equivale necesariamente a tener Alzheimer. La señal de atención aparece cuando los olvidos y otras alteraciones cognitivas se vuelven frecuentes, progresivas y dificultan actividades que antes podían realizarse con normalidad.

Además, aunque es más común después de los 65 años, existen casos de demencia de inicio temprano. Según la OMS, hasta un 9% de los casos de demencia puede comenzar antes de esa edad.

Ante cambios en la memoria, el razonamiento, el lenguaje o la conducta, la evaluación médica permite investigar qué los está causando. El diagnóstico puede incluir la historia clínica, pruebas cognitivas y neurológicas, análisis de laboratorio y, según el caso, estudios por imágenes u otras pruebas complementarias.

Qué hábitos pueden ayudar a reducir el riesgo de demencia

No existe una única medida capaz de prevenir todos los casos, pero sí hay factores modificables asociados con el riesgo de deterioro cognitivo y demencia.

La OMS recomienda mantener actividad física, no fumar, evitar el consumo perjudicial de alcohol, llevar una alimentación equilibrada y permanecer activo tanto social como cognitivamente.

También es importante controlar factores de salud como la presión arterial, el colesterol, la glucosa en sangre y el peso, además de atender problemas de audición cuando sea necesario.

La enfermedad afecta de forma diferente a cada persona y puede avanzar a distintos ritmos. Por eso, frente a cambios que llaman la atención de la propia persona o de su entorno, consultar permite evaluar la situación y descartar otras causas que también pueden provocar alteraciones de la memoria.

FUENTE: TN CONBIENESTAR