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MORENO: CRECE LA TENSIÓN POR LA LICITACIÓN DEL TRANSPORTE Y HAY INCERTIDUMBRE POR 800 PUESTOS DE TRABAJO


Publicada: 2026-09-03 18:05:20

La licitación que impulsa el Municipio de Moreno para modificar el sistema de transporte público ingresó en una etapa decisiva, pero lo hizo en medio de fuertes cuestionamientos empresarios y sindicales.

Las cámaras del sector consideran que las condiciones económicas y operativas establecidas en el pliego son difíciles de cumplir, mientras que la UTA reclama garantías concretas para los más de 800 trabajadores que actualmente prestan servicio.
La apertura de sobres está prevista para este viernes 4 de septiembre y, a pocas horas de ese momento, la discusión ya dejó de ser solamente empresaria: también alcanza directamente a los trabajadores y al futuro funcionamiento del transporte en el distrito.

El conflicto se profundizó luego de que empresas del sector realizaran una protesta frente al Municipio y entregaran un petitorio con sus objeciones. Entre los principales cuestionamientos aparecen el costo de renovación de las unidades, la obligación de destinar recursos a obras viales y la diferencia entre la cantidad de colectivos prevista en el nuevo esquema y las unidades actualmente alcanzadas por compensaciones provinciales.

Uno de los puntos que más preocupa a los empresarios es la exigencia de alcanzar una flota completamente 0 km en un plazo de dos años. Desde el sector advierten que esa condición resulta difícil de compatibilizar con la situación económica actual y con la decisión de la Provincia de extender de 10 a 13 años la vida útil permitida para los colectivos.

A eso se suma otra exigencia que genera resistencia: que las empresas destinen fondos a obras viales vinculadas con los recorridos. Para las cámaras, se trata de una carga económica adicional que puede hacer todavía más compleja la ecuación de una futura concesión.

EL NÚMERO QUE ENCIENDE LA ALERTA: 800 TRABAJADORES

En paralelo al conflicto empresario apareció un reclamo que puede tener impacto directo sobre la prestación del servicio.
La Unión Tranviarios Automotor advirtió que más de 800 choferes que actualmente trabajan en Moreno no tienen, según el sindicato, una garantía suficientemente explícita de continuidad laboral.
La UTA reclama que antes de cualquier adjudicación quede establecida de manera expresa la preservación de los puestos de trabajo, la antigüedad y los derechos adquiridos. El gremio advirtió además que, si no hay respuestas, puede crecer la conflictividad en el distrito.

El planteo sindical adquiere especial relevancia porque el nuevo esquema contempla dividir el partido en tres zonas y asignar la prestación a diferentes empresas.
Desde el Municipio, en cambio, la posición oficial es que los trabajadores actuales deben ser incorporados por las empresas que resulten adjudicatarias. Esa garantía fue incluida entre los argumentos con los que la administración de Mariel Fernández defendió el nuevo sistema.

TRES ZONAS Y MÁS COLECTIVOS

El proyecto municipal busca reorganizar completamente la red de transporte.
La propuesta divide el territorio en tres áreas operativas y prevé la participación de distintas empresas. El objetivo declarado es ampliar la cobertura, generar nuevas conexiones entre barrios y mejorar el control municipal sobre las prestaciones.

Pero también existe una diferencia concreta en la cantidad de unidades.
Actualmente la Provincia subsidia 243 colectivos que prestan servicio en Moreno, mientras que el nuevo pliego contempla 267 unidades. Son 24 coches adicionales.
Las empresas sostienen que esa diferencia puede impactar en la ecuación económica porque el volumen de compensaciones no aumentaría en la misma proporción que las obligaciones de prestación. Según el planteo empresario, la Provincia tampoco estaría dispuesta a incrementar esos recursos.

UNA LICITACIÓN QUE LLEGA A LA HORA DE LA VERDAD

El nuevo sistema fue presentado por el gobierno de Mariel Fernández como una transformación estructural del transporte de Moreno.
La iniciativa busca ampliar la cobertura territorial, sumar recorridos, incorporar tecnología de monitoreo y avanzar en la renovación de la flota. También contempla cámaras de seguridad, geolocalización, rampas de accesibilidad y nuevas subcabeceras.

La discusión ahora pasa por otro terreno: si las condiciones económicas permiten que ese nuevo esquema sea viable y, al mismo tiempo, garantice la continuidad del servicio y de los trabajadores.
Las empresas ya expresaron públicamente sus objeciones. La UTA elevó su reclamo por los puestos laborales. Y el Municipio mantiene su decisión de avanzar con la licitación.
Con la apertura de sobres a pocas horas, el conflicto entra en una instancia decisiva.
El interrogante ya no es solamente quién se quedará con cada zona.
También está en juego si habrá suficientes empresas dispuestas a asumir las condiciones del pliego, cómo se sostendrá económicamente el nuevo sistema y qué ocurrirá con los más de 800 trabajadores que hoy dependen de la prestación del transporte en Moreno.